Youth Exchange 2026/08

Act For Changes en Moravec: el diario de Pablo

Pablo de la Riva, del grupo español, cuenta día a día la primera fase de Act For Changes en la República Checa, con jóvenes de cinco países, talleres sobre identidad y medio ambiente, una visita a Brno y unas sevillanas en la noche intercultural.

Moravec (República Checa) 22 al 29 de agosto de 2026

Del 22 al 29 de agosto, el grupo de Estrellas del Sur pasó una semana en Moravec, un pueblo de la República Checa, con la primera fase de Act For Changes, un intercambio juvenil Erasmus+ para jóvenes de 15 a 17 años sobre sostenibilidad, identidad y participación. Allí coincidieron con grupos de República Checa, Rumanía, Estonia y Malta.

Uno de los participantes, Pablo de la Riva Amo, fue escribiendo un diario de la semana. Lo reproducimos aquí casi tal cual, porque cuenta mejor que nadie cómo se vive un intercambio desde dentro.

22 de agosto, de la T4 a Moravec

Concretamente a partir de las 7:30, nos fuimos encontrando en la puerta de acceso 24 horas número 8 de la T4. Tuvimos los primeros contactos entre nosotros, poniendo cara a los nombres que ya habíamos leído en el WhatsApp del grupo español. Y, tras haber despedido a los padres y pasado el control de seguridad, no hizo falta mucho tiempo para que, mientras jugábamos a las cartas, escuchase las primeras risas de muchas que compartiríamos durante esa semana.

Ya en la estación de Praha y en el tren a Moravec, en el equipo español tuvimos la oportunidad de cruzar las primeras palabras y miradas con los grupos de Estonia y Rumanía, para ya de noche encontrarnos con los malteses y las checas y tener unos primeros contactos.

El grupo español de Act For Changes con la bandera de España antes de salir hacia la República Checa

23 de agosto, bora-bora

El día empezaba con una actividad para presentarnos, que en realidad estaba enfocada en presentarnos a los demás equipos, porque, al igual que los demás países, habíamos tenido ya la oportunidad de conocernos entre los equipos nacionales durante todas esas horas en el aeropuerto, en Praha, en el tren e incluso la primera noche. Los nombres iban comenzando a sonar y ya íbamos teniendo contactos interculturales.

Más tarde establecimos entre todos varias reglas, entre las que destaco el bora-bora. Al decir bora-bora, se instaba a las personas de la sala a hablar en inglés para que todos nos enterásemos de la conversación. Y realizamos varias actividades en las que se nos introdujo a distintos conceptos de los proyectos Erasmus+, como el Youthpass o la educación no formal, que sería muy importante durante los próximos días.

24 de agosto, el passion walk

Tuvimos una actividad muy interesante llamada passion walk. Mientras dábamos un paseo por los alrededores de Moravec, íbamos rotando con personas con las que hablar de algún tema que proponían los facilitators. Tuvimos la oportunidad de hablar con personas con las que no habíamos llegado a hablar y, al igual que yo, todos nos lo pasamos genial. Es en este tipo de experiencias donde te das cuenta de que quizá no existan personas poco interesantes, sino personas a las que todavía no hemos dedicado el tiempo suficiente para descubrir. Y entonces, lo que nos separa a cada uno de conocer la extraordinariedad en otra persona no es más que una conversación que nunca llegamos a tener.

Personalmente, para mí fue un antes y un después. Dada la gran cantidad de energía que me supone hablar en inglés, no había llegado a tener una conversación profunda con ningún extranjero, y a partir de ahí me di cuenta de que era posible y gratificante.

25 de agosto, identidad y medio ambiente

Por la mañana y por la tarde participamos en varios workshops sobre la identidad y la acción ciudadana por el medio ambiente. Un grupo con buen rollo es un grupo funcional, y esto es importante porque no se suele asociar el trabajo y el aprendizaje a las relaciones humanas. Quiero decir que el respeto, la comprensión y el afecto crean un entorno perfecto para poder crecer y mejorar. A veces parece que los humanos debemos concentrarnos aislándonos del mundo exterior, algo que me parece muy individualista. Por el contrario, la realidad es que somos seres sociales, y alcanzamos nuestro mayor potencial cuando cooperamos en sociedad.

Y qué mejor manera de cooperar que conociéndonos mejor mientras derribamos barreras y prejuicios culturales durante la primera Cultural Evening, en la que se presentaron las anfitrionas checas y Rumanía.

26 de agosto, sevillanas en Chequia

La cooperación es la mejor manera de sacar adelante a la sociedad y superar sus retos, como por ejemplo los medioambientales. Esta idea no es difícil de concluir, es simplemente que no nos paramos a darnos cuenta y se nos olvida.

Fue otro día interesante en cuanto a workshops. Participamos en perspectives, donde analizábamos cómo nuestra situación influye en la manera y la facilidad con la que somos respetuosos con el medio ambiente, y en media storm, que consistía en reflexionar y escribir sobre diferentes aspectos de nosotros en el presente y en el futuro.

Después de comer le dedicamos un buen rato a la creación de los recursos multimedia del proyecto, los outcomes, que veríamos la noche siguiente. Personalmente, dado lo mucho que ya nos conocíamos y el maravilloso grupo que teníamos, fue absolutamente espléndido.

Y llegamos a la segunda Cultural Evening, donde, tras presentar los grupos de Estonia y de Malta, llegó el momento de que nos presentásemos los españoles. Tras un Kahoot sobre España, les mostramos a los internacionales con mucho arte qué es una sevillana, y cómo en España una persona se convierte en un instrumento cuando se pone unas castañuelas y unos botines flamencos.

27 de agosto, Brno

La verdad es que parecía casi irreal el buen grupo que se había formado. Los ratos bailando tras las Cultural Evenings, los tiempos en la Chill Room, lo amenas que se hacían las actividades y lo agradable que es un sitio lleno de gente abierta de mente con ganas de conocer a personas nuevas, interesantes y de diferentes orígenes y culturas. Permíteme decir que esa podría ser la mejor forma de aprender sobre uno mismo.

Era el día de la visita a Brno. Por la mañana fuimos al Multicultural Center Brusinka, donde nos explicaron cómo trabaja la asociación Brusinka Brno y qué se hace en ese centro cultural. Luego tuvimos una actividad de pintura de la que todos guardamos un excelente recuerdo gracias a nuestra gran creatividad. Por la tarde pudimos pasear por el centro de la segunda ciudad más poblada del país.

Y por la noche, entre risas, vimos los outcomes que habíamos preparado el día anterior.

28 de agosto, educación no formal

Día de conclusiones y reflexiones. Hay que hablar del concepto de educación no formal, que es interesante dentro de una sociedad que ha engendrado un sistema educativo que, en vez de adaptarse a las circunstancias de cada uno desde las similitudes de todos, es rígido y no permite que cada persona vuele hacia donde quiera y sea libre a su manera. Conseguir una forma de educación que pueda exprimir todo el jugo de las cualidades de cada uno es un desafío muy complicado, y ahí entra la educación no formal.

En la educación formal hay un currículo rígido que dirige un profesor que te lo explica. En la educación no formal se plantean objetivos y se flexibiliza la forma de llegar hasta ellos. Además, se hace con la ayuda de un facilitator, que ni te da las respuestas ni te evalúa diciendo si lo has aprendido bien o no. El facilitator te guía y plantea preguntas para que tú saques tus propias conclusiones.

También empezamos a plantear workshops para la segunda fase en Alicante, para poner en práctica lo aprendido sobre educación no formal convirtiéndonos nosotros, esta vez, en los facilitators.

29 de agosto, hasta Alicante

Esta generación está más que preparada para afrontar los retos sociales, y este youth exchange lo ha demostrado. Hay jóvenes con ganas de trabajar juntos para cambiar el mundo a mejor.

Era el día del viaje de vuelta y la despedida no se sintió como tal, porque ya sabíamos que habría un reencuentro en unas pocas semanas, que todos sentíamos como demasiadas. Los integrantes de los cinco países se repartieron por sus tierras con la mirada puesta, cuarenta y nueve días después, en nuestro reencuentro en Alicante…

La semana en vídeo

Los participantes montaron un vídeo con lo mejor de la semana en Moravec y Brno.

Lo que viene

La segunda fase se celebra en Alicante del 17 al 24 de octubre, con los mismos cinco grupos. Esta vez los talleres los preparan y los dinamizan los propios participantes, que ya conocen bien lo que es estar al otro lado del papelógrafo.

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