Del 22 al 29 de junio tuvo lugar en Türkiye el intercambio juvenil “Different but Equal: Youth for Inclusive Communities”, un proyecto Erasmus+ dedicado a algo tan sencillo de decir y tan difícil de construir como una comunidad en la que todo el mundo quepa. Estrellas del Sur envió a ocho personas de distintas ciudades y con trayectorias muy diferentes, y esa mezcla fue, desde el primer día, parte del aprendizaje.
Ocho países, una misma pregunta
Durante la semana convivimos con jóvenes de Rumanía, Türkiye, Italia, Bulgaria, Grecia, Albania, Macedonia del Norte y España. Ocho realidades distintas sentadas alrededor de la misma pregunta: cómo ayudar a crear sociedades donde cada persona tenga un sitio y una voz.
Compartimos experiencias, aprendimos unos de otros y pusimos sobre la mesa lo que la inclusión significa en cada contexto. Porque no es lo mismo hablar de barreras en una gran ciudad europea que en un pueblo pequeño, ni desde un país que desde otro, y escuchar esas diferencias es justo lo que hace que un intercambio funcione.

Aprender de las diferencias
El proyecto se apoyó de principio a fin en la educación no formal: talleres facilitados, trabajo en grupos internacionales, dinámicas de simulación y espacios de reflexión al final de cada jornada. Sobre la mesa, los temas de fondo del proyecto, la diversidad, los estereotipos, la discriminación, la empatía y la accesibilidad, tratados desde la experiencia propia y no desde la teoría.
Nada de eso se queda en la sala. Cada persona vuelve a casa con herramientas que puede usar en su entorno, en su asociación o en su barrio, y con el reconocimiento del aprendizaje a través del Youthpass.

Una mañana en el centro de educación especial de Karaman
El momento que mejor resume el proyecto no ocurrió en la sala de sesiones, sino en el patio del Karaman Özel Eğitim Anaokulu, la escuela infantil de educación especial de la ciudad. Allí participamos en una jornada festiva con carpas, puestos, pintacaras, disfraces y mascotas, junto a las criaturas, sus familias y el equipo del centro.
Hablar de accesibilidad y de igualdad de oportunidades en un taller está bien. Pasar una mañana entera jugando en un centro de educación especial, viendo cómo trabaja su equipo y cómo se adaptan las actividades a cada niño y cada niña, es otra cosa. Fue la parte del programa de la que más gente se acordaba al final de la semana.

Lo que nos traemos de vuelta
Más allá del programa, lo que de verdad se guarda son las personas. Una semana de convivencia, veladas culturales, comidas compartidas y conversaciones hasta tarde deja amistades que siguen vivas cuando cada uno vuelve a su país.
“Fue una semana llena de aprendizaje, intercambio cultural, nuevas amistades y momentos que recordaré siempre.”

Gracias
Queremos dar las gracias a todas las personas participantes, a la organización de acogida en Türkiye y al equipo de facilitación por cuidar cada detalle del programa. Y de forma muy especial a Colour Your Dreams Association, por coordinar el proyecto, contar con nosotros y hacerlo posible.
Si quieres conocer los detalles del proyecto, sus objetivos y el perfil con el que se seleccionó al equipo español, puedes leer su ficha de proyecto →.
Y si te apetece vivir una experiencia como esta, viajar, conocer a jóvenes de otras culturas y volver con una mirada un poco más ancha, no pierdas de vista nuestras próximas convocatorias.
