Durante los últimos meses hemos estado metidos de lleno en Youth Connect, un proyecto europeo que ha reunido a jóvenes, trabajadores juveniles y organizaciones de varios países con una misma idea: que nadie se quede fuera del mundo digital ni de las oportunidades que ofrece Europa, y menos quienes parten con más obstáculos sociales, educativos o culturales.
El proyecto es una asociación de pequeña escala de Erasmus+ (KA210), una acción de cooperación coordinada junto al Municipio de Fundão. Ha mezclado movilidad internacional, actividades en cada territorio y mucho intercambio. Por el camino, los participantes se han llevado competencias nuevas, una red de contactos por media Europa y herramientas concretas para moverse en lo digital con criterio.
El arranque: kick-off en Riga
Todo empezó en Riga (Letonia), en julio de 2025, con la reunión inicial del proyecto, la kick-off meeting. Allí nos juntamos las organizaciones socias para poner los cimientos de Youth Connect: objetivos, reparto de tareas entre los países, calendario de actividades y los primeros acuerdos sobre cómo íbamos a trabajar. De esa primera puesta en común salió la hoja de ruta que después se desplegó en Córdoba, en cada comunidad local y, ya al final, en Fundão.

El Training Course Internacional en Córdoba
Uno de los momentos fuertes lo vivimos en casa: el Training Course Internacional celebrado en Córdoba. Durante varios días, jóvenes y trabajadores juveniles de distintas realidades europeas trabajaron codo con codo sobre temas que importan, y mucho, a las nuevas generaciones.
Pasamos por la inclusión digital, el uso responsable de la tecnología, la inteligencia artificial aplicada a la educación, la seguridad en internet, las barreras digitales que encuentran los jóvenes migrantes y las oportunidades de movilidad y empleo que abre la Unión Europea con programas como Erasmus+.
Nada de clases magistrales: educación no formal, trabajo en grupos internacionales y mucha práctica. Los participantes trastearon con herramientas, crearon recursos educativos y reforzaron competencias digitales que sirven igual para el currículum que para el día a día. Y, como siempre pasa en estos encuentros, lo intercultural acabó pesando tanto como lo formativo: gente muy distinta hablando, comparándose y sentando las bases de futuras colaboraciones dentro de la asociación.
De la movilidad a cada comunidad
La cosa no se acabó cuando cada cual volvió a su país. Una parte importante del proyecto fue precisamente lo que vino después: las actividades locales, en las que cada organización compartió con su comunidad lo aprendido.
Talleres, sesiones informativas y dinámicas participativas llegaron a un montón de jóvenes, con espacios para hablar de competencias digitales, oportunidades europeas y las habilidades que hoy pide el mercado laboral. Así el proyecto multiplicó su alcance bastante más allá de quienes viajaron, llevando lo trabajado a cada territorio.
YouthConnect Day
Otra de las citas señaladas es el YouthConnect Day, una jornada para poner en valor los resultados y acercar las oportunidades europeas a más gente joven. Es un espacio de encuentro donde se presentan las actividades, las experiencias de los participantes y el impacto en cada comunidad, y donde se hace lo que mejor funciona: conectar a jóvenes y organizaciones, y animar a más personas a lanzarse a la movilidad internacional.
Networking con asociaciones internacionales
También organizamos una actividad de networking en la que presentamos los resultados del proyecto a otras asociaciones internacionales: el informe de diagnóstico y la encuesta, las actividades que fuimos realizando a lo largo del proyecto y el manual de educación no formal, entre otros materiales.
Fue una ocasión estupenda para compartir lo aprendido y tejer nuevas alianzas. Por allí pasaron, entre otras, la Agglomération La CALI (Francia), Youth Dynamics (Chipre), Eduart (Macedonia del Norte) e Hiiumaa (Estonia), junto a la Friche la Belle de Mai y otras asociaciones de personas migrantes de Marsella. De esos contactos suelen salir las colaboraciones que dan forma a los próximos proyectos.
El cierre en Fundão
Y así hemos llegado al final del camino. Estos días nos hemos juntado todos los socios en Fundão (Portugal) para la reunión final del proyecto, un momento para mirar atrás con perspectiva y poner en común todo lo que ha dado de sí Youth Connect.
Repasamos los resultados de cada país, valoramos hasta qué punto hemos cumplido los objetivos que nos marcamos al arrancar en Riga y fuimos sinceros también con lo mejorable, desde lo que cambiaríamos hasta las ideas que nos llevamos para próximas ediciones. Y, como suele pasar cuando se junta gente con ganas, la conversación derivó enseguida en empezar a dar forma a nuevos proyectos con los que seguir trabajando juntos.
Hubo tiempo también para celebrar. Se entregaron los certificados de participación y aprovechamos para disfrutar de Fundão en grupo, con alguna cena y una vuelta por la feria de la ciudad, donde nos encontramos con asociaciones y entidades locales y música en directo. Cerrar un proyecto así, en persona y con quienes lo han hecho posible, es la mejor manera de ponerle el broche.
Youth Connect deja claro que juntar herramientas digitales, aprendizaje intercultural y participación activa genera oportunidades reales para la juventud europea. Hemos reforzado competencias, empujado la inclusión y ayudado a que más jóvenes sepan lo que Europa pone a su alcance.
Pero, si nos preguntan, lo mejor son las conexiones: vínculos que seguirán dando ideas, colaboraciones y oportunidades mucho después de que el proyecto cierre oficialmente. Esa es la Europa que nos gusta, más inclusiva, más participativa y más conectada.
Recursos del proyecto
Una parte importante de Youth Connect fue lo que dejamos por escrito, en abierto, para que cualquier persona u organización pueda usarlo. Dos materiales recogen el trabajo del proyecto:
